De Reporte Indigo
Montserrat Sánchez
No habrá nada ni nadie sobre el bienestar de las víctimas de violaciones a derechos humanos, esa es la promesa de Rosario Piedra Ibarra.
No habrá nada ni nadie sobre el bienestar de las víctimas de violaciones a derechos humanos, esa es la promesa de Rosario Piedra Ibarra.
Pese a las críticas de partidos opositores en el Senado, quienes aseguran que Piedra Ibarra obtuvo el nombramiento
tras un supuesto fraude por irregularidades en el conteo de votos, la
mujer designada titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH)
por los próximos cinco años asegura que su prioridad no serán los
adversarios sino hacerle frente a la crisis humanitaria que vive el país
desde hace varias décadas y la cual, menciona, creció desde el sexenio
de Felipe Calderón.
La activista dice que una vez que tome posesión, se
le dará atención a toda la población sobre todo a sectores mayormente
vulnerables como migrantes, miembros de la comunidad LGBTTTI, mujeres,
periodistas, activistas, entre otros.
Las palabras de Rosario Piedra se dan bajo un contexto de acusaciones
entre los grupos parlamentarios de la Cámara alta, donde el jueves
pasado en un conteo cuestionado por irregularidades en el total de
cédulas, consiguió 76 votos de 114.
El PAN y siete candidatos a la titularidad de la CNDH exigen que Piedra Ibarra no rinda protesta y que se reponga el procedimiento de votación
El PAN solicitó el domingo a la Mesa Directiva del Senado que Piedra Ibarra no rinda protesta
al cargo de comisionada hasta que no se reponga el procedimiento, bajo
el argumento de que la inexactitud en el conteo de votos corresponde a
una violación a la Constitución.
A esta exigencia se sumó la de siete candidatos a la presidencia de
la Comisión, quienes ayer también pidieron a la Cámara alta repetir la
designación. Por su parte, Mónica Fernández Balboa,
presidenta de la Mesa Directiva, consideró que la votación se realizó
dentro del marco legal y negó que se reponga el procedimiento.
Rosario Piedra Contra la desaparición forzada
Marcada por la desaparición forzada de su hermano y
guiada por la lucha de su madre por encontrarlo, Rosario explica que el
delito de la desaparición forzada se ha multiplicado en México,
principalmente en los últimos dos sexenios. Por ello, se debe de poner
especial atención contra este crimen de lesa humanidad.
“El ser víctima me hace tener empatía no solo con las personas que
desafortunadamente se encuentran en esta misma situación sino con todos
aquellos a quienes se les han violado sus derechos. La
CNDH puede ser algo distinto porque conozco de primera mano el dolor y
lo que tienen que hacer las familias en busca de la verdad y justicia”,
expresa.
Tras la desaparición de su hermano Jesús el 18 de abril de 1975, su
madre, Rosario Ibarra de Piedra fundó el comité Eureka para acompañar a
otras madres de desaparecidos y juntas iniciar la búsqueda de sus hijos. Desde entonces, Rosario Piedra dijo que ha caminado con las víctimas, su trabajo ha sido por y para ellas.
Asegura que quien la conoce no pondrá en duda que su trabajo en la Comisión seguirá orientado hacia los afectados.
“Cuando esté al frente (de la CNDH), me voy a comprometer a trabajar
de la mano con otras organizaciones civiles, porque así debió de haber
sido siempre, escucharlas ya que son ellas quienes han estado luchando
durante varios años, saber que hay que avanzar conjuntamente y se
requiere desde la participación ciudadana, con democracia participativa
porque si no tomamos en cuenta a los ciudadanos volveremos a tener un
retroceso grande en la defensa de derechos humanos y no queremos que pase eso”, sostiene.
Al cuestionarle sobre su plan en el tema de desaparecidos, Rosario
afirma que la prioridad será hacer un trabajo que considere la búsqueda con vida.
“Respeto el pensamiento de todos los familiares de desaparecidos pero
nuestra prioridad es que hay que buscarlos con vida; nunca suponer que
una persona que fue víctima de desaparición forzada está muerta, la
desaparición es que una persona no está ni viva ni muerta por eso hay
que buscarla. Sí, hay que buscar en fosas pero hay que ver la presunción
de encontrarlos con vida, no hay que olvidar que la desaparición no
prescribe hasta que la víctima aparece”, comenta.
Para la luchadora social es de vital importancia tener un conjunto de estrategias
y de iniciativas que den una respuesta satisfactoria a cualquier
ciudadano, que la instancia que próximamente encabezará sea capaz de dar
seguridad a todas las víctimas y sobre todo pueda brindar la garantía
de no repetición ya que antes no lo hacía y eso debe de cambiar.
Rosario Piedra añade que la CNDH necesitaba un cambio ya que desde
que se fundó, no había servido en beneficio de los ciudadanos.
“Sabemos que fue la Comisión fue creada por el presidente Carlos
Salinas de Gortari pero fue un organismo que no sirvió para nada más que
para la simulación, solo le sirvió al Estado mexicano
para hacer creer ante la comunidad internacional que en México por fin
se iba a resolver esta situación tan grave de violaciones a derechos
humanos, pero no fue así”, menciona.
Primero las víctimas
No doblegarse ante ningún poder ni darse por vencida ante ninguna presión, es el plan de la activista.
Siempre voy a defender a las víctimas y si esto implica en un momento estar en contra de una decisión de cualquier instancia gubernamental, del nivel que sea, pues lo vamos a hacer
- Rosario Piedra Ibarra
Presidenta electa de la CNDH
“La Comisión debe de pensar en dar una respuesta satisfactoria a las
víctimas y si eso es un contrapeso pues lo seremos pero hay que dejar
claro que la función no es ni ser contrapeso ni ser una instancia que
aplauda, nuestra misión será velar por los derechos de quien acuda a
pedir justicia”, sentenció.
A sus 68 años, Rosario afirma que ella no va a parar de exigir justicia hasta sus últimas consecuencias ya que ahora, desde su nuevo cargo, no solo se trata de apoyar y defender a las víctimas del Comité Eureka sino las de un país que ha sido masacrado.
“No puedo traicionar el nombre de mi madre, sería grave para mi
misma, para mi conciencia, mis convicciones y para la memoria de los
desaparecidos que hoy los seguimos buscando”, dice.
Por ello, para tratar de sanar las heridas de México, una de las
propuestas de la próxima comisionada es que los derechos humanos se
empiecen a abordar desde los primeros años de educación básica, así como en todas las universidades porque “si no incidimos de esa manera, las violaciones a derechos van a prevalecer”.
Segura de sí misma y con la convicción de que no va a defraudar a las
víctimas, Rosario asegura que la CNDH estará atenta y va a recibir a
todo aquel que quiera acercarse sin importar de dónde provengan, no
habrá distinción de color, ideología, preferencia sexual, de mujeres,
jóvenes debido a que todos son bienvenidos y van a recibir ayuda por
igual en su período.
Finaliza afirmando que no habrá víctimas de primera ni de segunda, y
que a todos se les buscará brindar justicia, verdad y reparación del
daño.

No hay comentarios:
Publicar un comentario