EN EL SALÓN ADOLFO LÓPEZ MATEOS. Roberto Gil Zuarth, senador por el
PAN; Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno del Distrito Federal; Luis
Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos
Humanos, y Enrique Peña Nieto, jefe del Ejecutivo federal, al término de
la primera sesión ordinaria del pleno del Sistema Nacional de Atención a
Víctimas, en la residencia oficial de Los PinosFoto Francisco Olvera
El Instituto Nacional
Electoral (INE) corroboró ayer, en una larga sesión, menos candente de
lo que ciertos temas sugerían, que los comicios en puerta habrán de
desarrollarse conforme a las prácticas y entendimientos hasta ahora
predominantes, con escaramuzas políticas, jurídicas y mediáticas, pero
sin alteración sustancial de la ruta trazada, cuyo preservado emblema de
bucanero es el partido de las cuatro mentiras (PVEM) y cuyo puerto
final en 2015 es la consolidación del control peñista sobre la próxima
Cámara de Diputados, con un reparto compensatorio de porciones
(federales, estatales y municipales) entre la gran mayoría de la
tripulación partidista que juega y jugará a los falsos amotinamientos.